Mi personaje de papel: Xelsoi
Personaje: Brad de la novela de Dennis Cooper, Chaperos.
Corren rumores de que Brad se deja cortar mientras culea, que consume drogas hasta quedar inconsciente y después permite que lo violen. Rumores más extremos hablan de
que Brad dejó que le abrieran el estómago, sujetaran su piel con pinzas, y que otros se masturbaran sobre él. Otros dicen que un cliente millonario se enamoró de él, se lo llevó
a su casa, y ahora es su proxeneta.
Leo a Brad como un twink blanco, drogadicto, muy pasivo, sumiso
y pobre que se hace popular dentro de la escena de prostitución de
Los Ángeles a comienzos de los dos mil.
Protagonista de Chaperos, novela de Dennis Cooper, un escritor norteamericano moralmente incorrecto para la escena LBGT de finales de los 90, parte del movimiento punky y grunge de los ‘90. Muy “funado” también en Estados Unidos, porque durante este periodo de “asimilación” de la homosexualidad, él estaba escribiendo historias moralmente sórdidas.
Chaperos es una novela que explora las primeras materialidades de lo digital. Sus capítulos representan entradas de un foro, correos, descripciones de fotos, y principalmente una plataforma online de trabajadores sexuales. El mito que se construye sobre Brad en estas textualidades sostiene la novela, llegando incluso a aparecer un supuesto Brad que desmiente lo que se dice de él en internet. Afirma vivir en Kentucky con su esposa, y haber puteado un año en Los Ángeles para juntar dinero. Nunca se confirma si ese que habla como Brad es verdaderamente Brad. Y así, se perpetúa su mito.
Me interesa mucho Brad por cómo es tanto un personaje dentro de la novela como un personaje para los personajes de la novela, que lo diseñan, juegan con él, lo inventan, lo desinventan, si es que esa es una palabra. Y resulta como una premonición de lo que va a ser el internet en el futuro, con personas que no sabes si existen o no por fuera del mito
que construyen de sí mismos.
Chaperos aparece con un Cooper ya consagrado en la escena alternativa, con un trabajo problemático, muy interesante e incómodo moralmente. Te cuenta una historia para que te cuestiones las fronteras del consentimiento, y lo hace sin ninguna pretensión de moralizar, enseñar o denunciar nada. Es una reflexión y una apuesta estética sobre un fenómeno súper específico, y se dirige a un público muy concreto para hablar sobre sus propios problemas y reflexionar y desafiar en torno a ellos: los colas o la gente LGBT.
No quiero hablar de la novela en un sentido moralizante, pero yo me quedé mucho con esa sensación de estar consciente del peligro al que nos exponemos después de leerla, al acceder a dinámicas de entrega al sexo sin saber nada de la otra persona. De hecho, después de leer Chaperos cerré Grinder, porque me generó una inseguridad corporal.
Yo creo que es la única novela que me ha producido esta sensación.
Ese nivel de horror es algo que me gusta mucho. Siento que el horror cola tiene que ver con el deseo y su frontera, y con lo que significa ser un hombre deseado por otro hombre, y las licencias y las perversiones que se puede permitir, dentro del imaginario y la subjetividad homosexual. Brad, en el fondo, podría ser cualquier cola en su tour sexual por las plataformas. Quizás tenemos un huevón que vive mitológicamente en nuestras cabezas también.
Xelsoi (Pudahuel, 1994). es un influencer, tallerista y escritor chileno. Fue destacado como uno de los 100 Jóvenes Líderes del País por El Mercurio (2023). Dirige talleres de lectura y escritura en Balmaceda Arte Joven (desde 2024) y Comunidad Maña (desde 2020). Publicó el relato Hambre (Imaginistas, 2023).